El abrazo de las plantas

Por Analhi Aguirre

Aunque parezca una ilusión, las plantas nos agradecen con un abrazo cada vez que nos ocupamos de ellas. Hay días que no llueve. Y no llueve. Y no llueve. Nos acercamos a la tierra para verle su color seco y sentir esas estrías sin agua. Allí están ellas: nuestra compañía verde, apacible, receptiva, diciéndonos que nos necesitan. Entonces, el milagro ocurre: escuchamos su pedido y le damos esas gotas vitales que dependen de nuestra buena y atenta voluntad. Es en ese momento cuando sentimos esas “gracias” hechas un grito de bienestar. Quizás, es por eso, que Arthur Rimbaud escribió que un día, después del diluvio, una flor le dijo su nombre. Porque sí, las plantas, también nos hablan y nos corresponden. ¿A poco no?

Comer de otra manera colabora con la salud planetaria

El prestigioso académico y epidemiólogo británico, Sir Andy Haines estuvo en un acto del Instituto de Salud Global de Barcelona para alertar al mundo sobre los efectos de no sólo el cambio climático, sino también del exceso de producción de comida. Haines, actual director de la revista “The Lancet”– referencia actual de la medicina- advirtió que nuestra salud es directamente proporcional a la de nuestro planeta. Aunque la mayoría de la gente conoce este dato, es imprescindible que personas de su talla pongan en la mesa del mundo ideas que logran que la perspectiva de muchas personas tome conciencia del problema cada vez más riesgoso por el que atravesamos. Por ejemplo, sugiere reducir las emisiones de CO2, dejando la carne de lado y probando otras maneras de comer.

Lee sus propuestas y nota completa aquí.

La belleza eficaz de Planet Earth II

Cuando somos sorprendidos por imágenes de la naturaleza captadas por una mirada detrás de una cámara, es imposible dejar de admirar el Planeta Tierra donde nos toca vivir. David Attenborough (Inglaterra, 1926) nos permite admirar la vida de los seres con quienes compartimos el espacio. “Planet Earth II (2016) de la BBC es una miniserie hecha para televisión que tiene su precuela con el mismo título, pero 10 años antes. La trama de la belleza develada por del lente de Attenborough logra que seamos más conscientes aún de los cuidados que merece nuestro planeta y sugiere, una vez más, que  su supervivencia depende de todos.

Conoce más sobre estos documentales aquí.

Sangría espumosa con kombucha

Ingredientes
2 Tazas de jamaica
2 cucharada de anís o 4 anís estrella
1 raja de canela
1 pizca de nuez moscada
2 tazas de jugo de naranja
4 limones el jugo
Moscabado 
2 litro de agua kéfir
1 taza de fruta picada como piña, naranja, durazno, manzana, etc.
Procedimiento
Hierve o remoja toda la noche la jamaica con las especias. Deja enfriar y cuela, aparte en una jarra. Mezcla el jugo de naranja, el jugo de limón, el agua kéfir, la jamaica y endulza a tu gusto. Después, agrega la fruta picada refrigera y deja reposar hasta la hora de servir en un vaso alto con una rodaja de limón y de naranja.

Navidad ecológica

Por Maylida Armas

Entre nuestras tradiciones de la época decembrina, está la decoración de nuestros hogares, calles, y plazas. El árbol, aunque no constituye una tradición autóctona, con los años se ha convertido en uno de los símbolos más importantes de la navidad. Un hermoso árbol lleno de luces y adornos cuya base acoge los regalos para nuestra familia.

Sin embargo, nuestro planeta está cambiando. La intervención del ser humano a lo largo del tiempo ha alterado su equilibrio y es hora de analizar cada cosa que hacemos porque todo, absolutamente todo, tiene repercusión en nuestro entorno y tiene la capacidad de mejorar o empeorar su situación con las obvias consecuencias para la vida. Entonces te invitamos  a vivir esta navidad con mucho amor hacia tu familia y amigos, pero también hacia tu entorno,  medio ambiente y planeta. Una de las formas de hacerlo, es pensar antes de adquirir un árbol de navidad. Allí nos encontramos con un dilema: natural o artificial.

Los árboles naturales aún cuando son sembrados para venderse como árboles navideños, deben ser talados para decorar nuestros hogares tan solo por un mes. Muchos argumentan que cumplen su labor de aportar un ecosistema y limpiar el aire durante su corta vida, además de apoyar económicamente a los campesinos que se ocupan de su siembra. Sin embargo, no dejan de ser un gran negocio y representan un impacto desfavorable para el medio ambiente, además de ser una práctica banal: cortar un árbol para usarlo tan poco tiempo. Recordemos que los árboles son vida y en lugar de sembrarlos para talarlos a los 5 u 8 años,  la meta debería ser reforestar las grandes extensiones que el hombre ha destruido. Muchos de estos árboles, una vez que han cumplido la función de decorar nuestras casas, son tirados a la basura sin siquiera tratar de devolver a la tierra sus nutrientes a través de la materia orgánica generada luego de su descomposición.

Los árboles artificiales, por su parte, son contaminantes, hechos de PVC, uno de los plásticos más dañinos derivado del petróleo. Algunos contienen incluso plomo. Por supuesto, tienen la ventaja de ser reutilizables por mucho tiempo, pero una vez que ya no lo queramos, pasará a formar parte de la inmensa cantidad de basura no degradable y contaminante sobre el planeta. Es importante destacar que durante su fabricación se desprenden agentes muy tóxicos que contaminan los alrededores de las fábricas afectando ecosistema, comunidades y animales.

Hay opciones interesantes para vivir una navidad verde:

  • Utiliza árboles vivos, decorando alguno del jardín o compra un pino en una maceta
  • Busca una rama seca con bonita forma y agregarle su adorno o hazlo tu con material de  reciclaje.
  • Finalmente, puedes prescindir del árbol y sustituirlo por un nacimiento. Aunque es importante mencionar que hay que evitar el musgo pues la extracción del mismo erosiona los suelos creando un daño ecológico que tarda años en recuperarse.

Las luces son otro factor que podemos controlar para lograr una navidad más compasiva con el planeta. Durante el mes de diciembre el consumo de energía a nivel mundial aumenta abruptamente de una manera alarmante y mientras más electricidad se use en el mundo, mayor temperatura tendrá nuestro planeta, contribuyendo así al mayor gasto energético y al calentamiento global.  En este sentido recomendamos usar menos luces y preferir las tipo LED o de baja potencia para ahorro de energía  y menor calentamiento o sustituir las extensiones de luces intermitentes por dos o tres focos en la base del árbol. También puedes controlar el tiempo en que permanecen encendidas,  usándolas solamente en las fechas  en que sean necesarias y apagándolas antes de  irnos a dormir.

Otras costumbres amorosas del tiempo decembrino son los regalos y tarjetas. Te invitamos a vivir una navidad  más verde utilizando material de reciclaje para hacer los adornos de tu casa y de tu árbol, para envolver los regalos y hacer tus tarjetas. Revistas, telas, bolsas de papel o incluso papel periódico harán que tus regalos luzcan maravillosos. Sustituye los moños por otros hechos por ti misma/o. Es impresionante como adorna un envoltorio una hoja, flor seca o una ramita. En cuanto a las tarjetas navideñas, sin duda tendrán más valor, si están hechas con tus manos de una manera compasiva y amorosa con el entorno y si lo prefieres, siempre tienes la opción de enviar tus felicitaciones por mail o mediante una tarjeta virtual.

Y cuando compres obsequios, trata de estar atento/a a lo que compras, no te dejes llevar solo por su apariencia. No promuevas la explotación animal. Evita comprar artículos de cuero o piel. Regala artículos artesanales elaborados con bajo impacto ambiental o plantas y sé consciente de que así estás ayudando a los productores locales más humildes y participando en el cambio.

Y como último consejo, no obsequies animales de compañía. La vida no se regala, además en todo caso  debemos, asegurarnos que quien recibe tenga las condiciones para garantizar el cuidado que requiere la mascota.

Ecovegana te desea una feliz navidad y próspero año nuevo.

El mensaje vegano de Rodrigo y Gabriela

Por Maylida Armas

Una historia de trabajo, disciplina, confianza  y lucha hay detrás del éxito a nivel mundial del dúo de guitarristas mexicanos Rodrigo y Gabriela. Constancia y profundo amor por la música que los hizo producir un estilo único que les ha abierto las puertas a los escenarios más exigentes del mundo.

Pero no solamente han llevado a prácticamente todos los rincones el mensaje universal de la música, sino que llevan en su equipaje y en su corazón, el mensaje del proyecto vegano tatuado en cada fibra de su ser. El interés común por la  interpretación musical unió sus caminos cuando eran muy jóvenes precisamente en esas edades en que muchos deciden abrir las alas y volar planeando desde muy alto para avistar las metas soñadas que lucen lejanas, pero que se palpan con el corazón.

En ese primer vuelo de reconocimiento, aterrizaron en Dublín, Irlanda, con sus guitarras al hombro, sus mochilas llenas de ilusiones y un enorme reto por desconocer el idioma, costumbres, clima y ciudad, pero con la seguridad que les producía apostar todo por su inspiración. En un primer momento se presentaron algunos obstáculos, pero cuando se tiene la certeza del camino a seguir, los obstáculos no impiden ver la meta a la distancia. De modo que sin desanimarse,  se lanzaron a  mostrar su arte por las calles de la ciudad.

Los detalles posteriores no son tan relevantes cuando los comparamos con esos primeros pasos en tierra extranjera y su historia está reseñada en muchos artículos en la web, así como en un documental llamado For those about to rock, que cuenta su aventura tras un sueño que se hizo realidad. Lo que sí es muy relevante es que nunca cejaron en su intento ni dejaron de ver el éxito que los esperaba y en efecto, andando de calle en calle,  fueron pasando a locales y otros espacios públicos hasta llegar finalmente a inmensos escenarios donde hoy  la gente los aclama como los grandes artistas que son.

Pero allí no termina la historia, pues tras las cuerdas de sus guitarras, en lo profundo de sus corazones vive y palpita el amor por el género humano, medio ambiente y los animales,  que canalizan comprometiéndose cada día más con la difusión del mensaje vegano: el activismo en todas las causas  defienden los derechos de todos los seres vivos y del planeta.

La constancia fue la clave de la carrera musical de Rodrigo y Gabriela, y sigue siendo su clave para que su mensaje llegue cada vez a mayor número de personas y para que  la semilla de la compasión, misericordia, alimentación consciente, protección ambiental y respeto a la vida germine y se vaya fortaleciendo hasta generar el cambio de conciencia a todo nivel.

Gabriela Quintero, soñó, ideó y  desarrolló el proyecto que da nombre a esta página, empezando desde cero al igual que su carrera musical, asumiendo un importante reto al crear  un  pequeño espacio en la comunidad de Zihuatanejo en el que nace  a  partir del plato, una amplia gastronomía innovadora, creativa y satisfactoria, que está al servicio de restaurar y preservar la vida y que celebra la historia y tradición gastronómica mexicana alineada con nuestros valores éticos y morales.

Hoy, 22 de noviembre,  Día Mundial del Músico, extendemos una felicitación calurosa a Rodrigo y Gabriela  haciéndonos eco de su inspiración para lograr un futuro mejor.

http://www.rodgab.com/

 

Las cifras de la carne

Por Inés Saavedra

  • La agricultura utiliza el 70 % del agua potable para producir alimento para el ganado.
  • Cada segundo la industria ganadera deforesta lo equivalente a 6 canchas de futbol americano de bosque tropical.
  • Se necesitan 15 000 litros de agua para obtener un filete de 100 gramos.
  • El 51% de la contaminación de los mantos acuíferos se debe a los millones de toneladas de estiércol de ganado producidas diariamente en todo el mundo.
  • Tan sólo en Estados Unidos se sacrifican 75 millones de animales al día.
  • Criar ganado produce más gases de efecto invernadero que todos los autos, camiones, trenes, barcos y aviones juntos.