El abrazo de las plantas

Por Analhi Aguirre

Aunque parezca una ilusión, las plantas nos agradecen con un abrazo cada vez que nos ocupamos de ellas. Hay días que no llueve. Y no llueve. Y no llueve. Nos acercamos a la tierra para verle su color seco y sentir esas estrías sin agua. Allí están ellas: nuestra compañía verde, apacible, receptiva, diciéndonos que nos necesitan. Entonces, el milagro ocurre: escuchamos su pedido y le damos esas gotas vitales que dependen de nuestra buena y atenta voluntad. Es en ese momento cuando sentimos esas “gracias” hechas un grito de bienestar. Quizás, es por eso, que Arthur Rimbaud escribió que un día, después del diluvio, una flor le dijo su nombre. Porque sí, las plantas, también nos hablan y nos corresponden. ¿A poco no?

¡Tortuguitas!

El campamento tortuguero Ayotlcalli

Por Maylida Armas

El Campamento Tortuguero Ayotlcalli nace en el año 2011 cuando Damaris Marín y algunos amigos sensibilizados por la vida marina se dieron cuenta que aproximadamente 15 kilómetros de playa de Zihuatanejo eran destino de anidación de tres de las siete especies de tortugas marinas que se encuentran en peligro de extinción.

El lugar ya era visitado regularmente por los comerciantes ilegales de huevos y tortugas que amenazaban con acelerar  la desaparición de estas especies. El proyecto empezó como un sueño seguido de una acción que ha marcado la diferencia y la esperanza para que el ciclo de vida se siga realizando en aquellas costas.  Empezaron con promover el cuidado y protección de los huevos apoyándose en voluntariado local, aunque actualmente entre los meses julio y diciembre, llegan voluntarios de otros países y a pesar de que no es un recurso constante pues vienen por cortos períodos, la ayuda que prestan es de mucho valor.

Las jornadas con voluntarios incluyen recorridos nocturnos en busca de nidos. Los huevos encontrados son trasladados a un corral de incubación. Cuando eclosionan los neonatos, son liberados en el lugar de donde provienen.  Se hace este proceso siempre esperando que las hembras regresen a su lugar de nacimiento fortaleciendo el ciclo de vida  que se ha sucedido por millones de años y que está amenazado.

Pero la tarea del Campamento Tortuguero Ayotlcalli no queda en  la atención directa a las tortugas, pues están conscientes de que la mejor manera de protegerlas es creando conciencia especialmente en los más jóvenes. Por ello,  organizan visitas a escuelas o las reciben en sus instalaciones para intercambiar nociones sobre educación ambiental y para apoyarles en labores de pintura o limpieza.

Asimismo acompañan a otras organizaciones que trabajan en la comunidad de Zihuatanejo en actividades alineadas con el cuidado del medio ambiente y protección de los animales. Participan en campañas de  limpieza de  playas, esterilización de mascotas e incluso distribución de útiles escolares y regalos de reyes a los niños necesitados del entorno. También son parte de talleres y simposios nacionales e internacionales presentando el proyecto, ademas de promover reuniones de trabajo con otros campamentos tortugueros dentro y fuera del estado, que les permite aportar conocimientos y acciones para investigación científica.

Anualmente organizan un campamento de verano para niños donde la convivencia les permite acercarse más a la sensibilización hacia el medio. La atención de los adolescentes permite igualmente alejarlos de malas influencias y formar líderes positivos, honestos y comprometidos.

Toda esta encomiable labor se hace a corazón y pulso, por ello parte del trabajo es conseguir recursos para seguir adelante, para lo cual todos los sábados son parte activa del Ecotianguis Sanka y organizan eventos deportivos y conciertos culturales.

Tú también puedes apoyarles, uniéndote a sus voluntarios para tener experiencias inolvidables vivenciando el inicio de la vida de cientos de tortuguillas e incluso haciendo donativos. ¡Sigue sus redes sociales y ayuda a salvar una tortuga!

Twitter: @ayotlcalli

Facebook: Campamento Tortuguero Ayotlcalli

 

Navidad ecológica

Por Maylida Armas

Entre nuestras tradiciones de la época decembrina, está la decoración de nuestros hogares, calles, y plazas. El árbol, aunque no constituye una tradición autóctona, con los años se ha convertido en uno de los símbolos más importantes de la navidad. Un hermoso árbol lleno de luces y adornos cuya base acoge los regalos para nuestra familia.

Sin embargo, nuestro planeta está cambiando. La intervención del ser humano a lo largo del tiempo ha alterado su equilibrio y es hora de analizar cada cosa que hacemos porque todo, absolutamente todo, tiene repercusión en nuestro entorno y tiene la capacidad de mejorar o empeorar su situación con las obvias consecuencias para la vida. Entonces te invitamos  a vivir esta navidad con mucho amor hacia tu familia y amigos, pero también hacia tu entorno,  medio ambiente y planeta. Una de las formas de hacerlo, es pensar antes de adquirir un árbol de navidad. Allí nos encontramos con un dilema: natural o artificial.

Los árboles naturales aún cuando son sembrados para venderse como árboles navideños, deben ser talados para decorar nuestros hogares tan solo por un mes. Muchos argumentan que cumplen su labor de aportar un ecosistema y limpiar el aire durante su corta vida, además de apoyar económicamente a los campesinos que se ocupan de su siembra. Sin embargo, no dejan de ser un gran negocio y representan un impacto desfavorable para el medio ambiente, además de ser una práctica banal: cortar un árbol para usarlo tan poco tiempo. Recordemos que los árboles son vida y en lugar de sembrarlos para talarlos a los 5 u 8 años,  la meta debería ser reforestar las grandes extensiones que el hombre ha destruido. Muchos de estos árboles, una vez que han cumplido la función de decorar nuestras casas, son tirados a la basura sin siquiera tratar de devolver a la tierra sus nutrientes a través de la materia orgánica generada luego de su descomposición.

Los árboles artificiales, por su parte, son contaminantes, hechos de PVC, uno de los plásticos más dañinos derivado del petróleo. Algunos contienen incluso plomo. Por supuesto, tienen la ventaja de ser reutilizables por mucho tiempo, pero una vez que ya no lo queramos, pasará a formar parte de la inmensa cantidad de basura no degradable y contaminante sobre el planeta. Es importante destacar que durante su fabricación se desprenden agentes muy tóxicos que contaminan los alrededores de las fábricas afectando ecosistema, comunidades y animales.

Hay opciones interesantes para vivir una navidad verde:

  • Utiliza árboles vivos, decorando alguno del jardín o compra un pino en una maceta
  • Busca una rama seca con bonita forma y agregarle su adorno o hazlo tu con material de  reciclaje.
  • Finalmente, puedes prescindir del árbol y sustituirlo por un nacimiento. Aunque es importante mencionar que hay que evitar el musgo pues la extracción del mismo erosiona los suelos creando un daño ecológico que tarda años en recuperarse.

Las luces son otro factor que podemos controlar para lograr una navidad más compasiva con el planeta. Durante el mes de diciembre el consumo de energía a nivel mundial aumenta abruptamente de una manera alarmante y mientras más electricidad se use en el mundo, mayor temperatura tendrá nuestro planeta, contribuyendo así al mayor gasto energético y al calentamiento global.  En este sentido recomendamos usar menos luces y preferir las tipo LED o de baja potencia para ahorro de energía  y menor calentamiento o sustituir las extensiones de luces intermitentes por dos o tres focos en la base del árbol. También puedes controlar el tiempo en que permanecen encendidas,  usándolas solamente en las fechas  en que sean necesarias y apagándolas antes de  irnos a dormir.

Otras costumbres amorosas del tiempo decembrino son los regalos y tarjetas. Te invitamos a vivir una navidad  más verde utilizando material de reciclaje para hacer los adornos de tu casa y de tu árbol, para envolver los regalos y hacer tus tarjetas. Revistas, telas, bolsas de papel o incluso papel periódico harán que tus regalos luzcan maravillosos. Sustituye los moños por otros hechos por ti misma/o. Es impresionante como adorna un envoltorio una hoja, flor seca o una ramita. En cuanto a las tarjetas navideñas, sin duda tendrán más valor, si están hechas con tus manos de una manera compasiva y amorosa con el entorno y si lo prefieres, siempre tienes la opción de enviar tus felicitaciones por mail o mediante una tarjeta virtual.

Y cuando compres obsequios, trata de estar atento/a a lo que compras, no te dejes llevar solo por su apariencia. No promuevas la explotación animal. Evita comprar artículos de cuero o piel. Regala artículos artesanales elaborados con bajo impacto ambiental o plantas y sé consciente de que así estás ayudando a los productores locales más humildes y participando en el cambio.

Y como último consejo, no obsequies animales de compañía. La vida no se regala, además en todo caso  debemos, asegurarnos que quien recibe tenga las condiciones para garantizar el cuidado que requiere la mascota.

Ecovegana te desea una feliz navidad y próspero año nuevo.

10 sugerencias ecológicas poco comunes  

Por Analhi Aguirre

A veces ser parte una cultura ecológica, tiene que ver no sólo con cuidar nuestro entorno próximo, sino también con nuestros propios espacios íntimos. Al fin y al cabo, proteger la naturaleza es reconocernos como seres sintientes, sociables, con ganas de compartir. Por eso, y si la ecología estudia la relación de los seres entre sí y su medio ambiente, haz tu pequeña gran parte:

  • Recicla tus acciones significativas
  • Disminuye el mal humor
  • Escribe 3 tareas que le debes a la tierra
  • Saluda al mar, las nubes, el sol, tu jardín
  • Agradécele a tu mascota su atención
  • Deséale un buen día a tus vecinos
  • Comparte lo que cocinas
  • Sé responsable de tu propia alimentación
  • Observa con detalle el paisaje
  • Ten en cuenta que tu lugar en el planeta es único.

Porque ser ecológico o ecológica también resulta de un equilibrio de sentimientos con hábitos caseros, trascendentes y necesarios.

18 de octubre, Día mundial de la protección de la naturaleza

Por Andrea Abrego

El 16 de marzo de 1972, Juan Domingo Perón pronunció un discurso para alertar al mundo sobre el peligro de destruir lo nos rodea por el simple hecho de satisfacer nuestras comodidades. Hacía hincapié en la importancia de crear conciencia en las personas para frenar las consecuencias de nuestros actos. Gracias a este discurso se estableció el 18 de octubre como el día mundial de la protección de la naturaleza, con el propósito de insistir en la reflexión sobre la importancia de la protección del medio ambiente, flora, fauna y la necesidad de detener la destrucción  que cada día se infringe.

Cada vez se unen más países para celebrar este día, y  sólo doce de ellos son mega diversos, es decir, poseen el 70% de la diversidad de animales y plantas de todo el mundo. México ocupa el 5° lugar de esta lista.

A pesar de todo, incluso hoy en día, muchos no le dan importancia al tema o peor aún, no creen que exista un problema climático o ambiental. Por lo tanto, echemos una rápida ojeada a algunos informes científicos. Para empezar, no sólo existe un estudio que declare el cambio climático como algo real, sino que son varios  y vistos de distintas perspectivas. Centros de investigación como el Met Office de Inglaterra, la NOAA (Administración Nacional Atmosférica y Oceánica) de Estados Unidos, la Academia Nacional de Ciencias del mismo país, la NASA GISS o la IPCS (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) concluyen categóricamente que existe un aumento de temperatura desde los últimos 50 años. Si bien es cierto que el planeta ha atravesado por varios cambios climáticos, sin embargo ninguno de ellos había sido causado por las acciones de los humanos y con tal rapidez.

Pero de igual modo, también son muchos los que se preocupan y actúan para solucionarlo, científicos e investigadores, organizaciones ambientalistas y comunidades enteras. Todos tenemos la capacidad de contribuir para mejorar nuestro entorno, ya sea evitar el consumo de plásticos, unicel o alimentos industrializados para no generar tanta basura, bajar el consumo de productos derivados de animales, no malgastar los recursos naturales, ayudar en la reforestación o en las organizaciones que protegen animales, comprar productos locales y orgánicos o cultivarlos nosotros mismos. En fin, existen tantas soluciones que sólo tenemos que poner manos a la obra.

Leonardo DiCaprio y su llamada de atención por el cambio climático

Por Analhi Aguirre

El concepto de la fama siempre tiene sus prejuicios. Más que nada porque hay mucho dinero de por medio que provoca una fantasía, donde vive una serie de personajes –no personas- exitosas y muy diferentes a nosotros. ¿Qué pasa cuando el reconocimiento público es utilizado para buenas causas que necesitan una voz notoria? La acción de proclamar es miles de veces más efectiva con un micrófono, en el momento justo, en el lugar exacto. Ese es precisamente el caso de Leonardo DiCaprio. Cuando las cámaras del mundo lo están mirando porque ha ganado el Oscar tan esperado, DiCaprio no comenta lo mucho que le ha costado llevarse ese premio. Nos sorprende con un discurso que se enlaza perfectamente con el film por el que gana: The Revenant (2016). La película no utiliza escenarios ficticios de estudio. El equipo entero ha tenido que viajar para encontrar nieve, como consecuencia del cambio climático. Aclara el actor: “Our production needed to move to the southern tip of this planet just to be able to find snow. Climate change is real, it is happening right now. It is the most urgent threat facing our entire species, and we need to work collectively together and stop procrastinating”. Y con estas palabras nos involucra, nos responsabiliza y nos llama a la acción. Entonces, ser popular vale la pena más que nunca.

Conoce “Leonardo DiCaprio Foundation” aquí.  Checa la narración de Leonardo DiCaprio en “Green World Rising”.