La amabilidad es siempre posible

Porque finalmente, si somos amables con los animales, los seres que conviven día a día en nuestro planeta, probablemente todos nuestros entornos se vuelvan amor. El respeto por el mundo animal es siempre posible. Ponlo en práctica y verás. No es necesario que cambies drásticamente tu manera de vivir. Hablamos de una propuesta lenta, consciente y, más que nada, feliz.

Gracias Mercy for Animals por compartir esta imagen.

Marcas de maquillaje que aman a los animales

Sería absolutamente necesario que nos informáramos sobre cómo están hechos no sólo los alimentos que ingerimos, sino también cada uno de los productos que utilizamos. Es increíble pensar (y menos imaginar) que hay ciertos  objetos que utilizamos en el día a día que se fabrican a partir de pruebas realizadas con animales. Por eso, es ideal que compartamos noticias de marcas que han tomado consciencia de que es necesario eliminar el dolor y alejarlo de la manufactura masiva. Elegir qué es bueno, amable y respetuoso con la naturaleza y el mundo animal es un modo de sentirnos más acordes con la armonía y el equilibrio del planeta, pues, en definitiva estamos colaborando para lograr un presente mejor. Las pruebas en animales de cosméticos con animales es un tema conocido. Sin embargo, casi toda la gente decide pasarlo por alto y hacer como que no existe. Al fin y al cabo, “Ojos que no ven, corazón que no siente”. La cuestión es que sí lo podemos ver, al menos por contraste, es decir, con el fin de destacar quiénes se preocupan por el medio ambiente y la vida animal y quiénes no. Entérate aquí de las marcas de maquillajes que están cambiando la historia de los cosméticos para darle fin a tantas historias de crueldad que ya no deben existir.

Una segunda vida de amor

Muchas personas creen que el amor por los animales es algo irracional, casi incomprensible. Sin embargo, quienes los protegemos y cuidamos, sabemos que amarlos no tiene que ver con la lógica del mundo. Si fuera así, su explotación y sufrimiento no existirían. Provocarles mal o dolor, también es para nosotros un hecho sin sentido, imposible de entender. Se trata de miradas, gestos, entregas que no piden nada a cambio, más que sólo otro tipo de vida, lejos de la indiferencia lucrativa y más cercana a ese amor que nos merecemos todos, incluyéndolos a ellos. Darles una oportunidad de ser respetados es un modo de agradecerles que están en el mundo.

Conoce más Mercy for Animals aquí. 

El valor del compartir

Por Maylida Armas

Compartir es el acto de participación recíproca en algo, ya sea material o inmaterial. Lleva implícito el valor de dar y de recibir. Con frecuencia relacionamos el compartir con cosas materiales, sin embargo el verdadero compartir abarca un sinfín de situaciones. En realidad la vida en sociedad o fuera de ella es un constante compartir.  Podemos compartir sonrisas, emociones, actividades, pensamientos, momentos, experiencias, sufrimientos, espacio, oficina, hogar, entre muchísimas otras cosas.

El compartir tiene implícitas algunas características:

  • Implica dar y recibir en forma recíproca donde esa reciprocidad no necesariamente tiene que darse en el mismo momento ni manifestarse en la misma forma. No quiere decir tampoco que damos para recibir, es un sentimiento más profundo donde está inmerso el amor.

Mejora las relaciones humanas y del entorno:

  • Compartir también significa participar, utilizar, experimentar o disfrutar, sin que implique propiedad, sino bien común.  La meta del correcto compartir es caminar para mejorar las relaciones humanas y con nuestro entorno.

Lleva implícito el concepto de cooperación:

  • Cooperar es trabajar juntos. Es dar con generosidad y también recibir con gratitud. No existe en la naturaleza un ser viviente que sea completamente independiente. Vivimos en total interdependencia con nuestro entorno,  nuestro planeta y todos los seres vivos que lo habitan. Ya sea en casa o en las relaciones con el exterior, el principio de cooperación va de la mano con el principio de compartir. El compartir de la responsabilidad, tanto como el compartir de los recursos materiales y la correcta cooperación responden, ambas, al principio rector y a la cualidad de la vida.

Está desvinculado del concepto de propiedad

  • El compartir auténtico va más allá del concepto de propiedad. La tierra nos ofrece sus recursos para el bienestar de toda la humanidad, pero no lo entendemos precisamente por el  sentido de propiedad que arraigamos desde pequeños. Nos enseñan a “compartir nuestros juguetes” fortaleciendo el sentido de propiedad y del apego. Nuestras “posesiones” terrenales son temporales, sólo están bajo nuestra custodia y muchas veces creemos que podemos hacer con ellas lo que queramos sin considerar que nuestras acciones pueden afectar al entorno. Cuando compartimos de corazón aunque sea un pedazo de pan, no estamos pensando que ese pan es nuestro, ni que estamos haciendo un acto de caridad. En ese momento, las manos se abren impulsadas por un sentimiento de generosidad y de unión.

Se basa en el respeto

Pocas veces asociamos el compartir con el respeto porque para la mayoría compartir es un acto totalmente voluntario. Comparto mi comida, mi carro, mi opinión, pero  el compartir abarca nuestro diario vivir  y no siempre es consciente y voluntario. Por ejemplo, compartimos una playa, una escuela, una vía, un parque….. Y es en esos casos donde más se visualiza el respeto como parte del compartir, en el reconocimiento de la singularidad de cada uno y de sus derechos.  Cada ser vivo es único y tiene una contribución única para su entorno. Y volvemos aquí al importante concepto de interdependencia: todos estamos conectados, nuestro bienestar no sólo es un tema personal, sino que también involucra al que está al lado, a nuestra comunidad y a las personas que nos vamos encontrando en la vida. Todos tienen un papel que cumplir y todos tienen una razón para estar aquí. Cada uno de nosotros debe actuar considerando su responsabilidad para con el mundo y su hábitat.

Compartimos un planeta 

El principio del compartir nace, no de la condescendencia o de la imposición sino del reconocimiento de que trabajando con otros por el bien común beneficiamos a la humanidad como un todo y por lo tanto a nosotros mismos. Compartimos el planeta sin distingos de nacionalidad, costumbres, razas, religiones, creencias o culturas. Somos parte de él al igual que las plantas, montañas, ríos, mares, atmósfera y por supuesto sus seres vivos.  No somos dueños de la tierra ni de los árboles ni los animales y nuestros actos indiscriminados alteran el equilibrio perfecto natural y se nos  devuelven en forma de boomerang afectando  nuestro  futuro como raza humana.

Compartir, cooperar y respetar son las claves para una convivencia armoniosa con nosotros mismos y con nuestro entorno.  La energía sigue al pensamiento. Cada uno de nosotros puede comenzar el trabajo de reorientar la actitud egoísta e irresponsable de la humanidad eliminando estas actitudes en nuestra propia vida. De la misma forma en que un hombre pensando claramente y con buena voluntad puede transformar el clima mental de su entorno, así, miles de hombres y mujeres de buena voluntad, pensando en las ideas de justicia, compartir, correctas relaciones humanas, respeto pueden lograr el efecto acumulativo de irradiar luz y amor alrededor del planeta.

 

¿Hay que dejar de utilizar lana?

Por Analhi Aguirre

La lana es uno de los materiales más usados en el mundo. Muchas veces y como pasa con otro tipo de productos, poca gente piensa cómo llega a nosotros.
No es una novedad que las ovejas son maltratadas cuando las esquilan. Un pequeño cálculo es más que ilustrativo: un esquilador tarda más o menos 3 minutos en pelar a uno solo de estos animales. La industria es un hecho voraz, cruel y en ocasiones desconocido. Entonces, la opción es muy simple o más bien de fábrica (literalmente, hablando y por lo repetitiva): no usar nada que contenga lana. Organizaciones famosas de defensa animal aconsejan usar poliéster, cuando conocemos los pésimos efectos para el medio ambiente, pues es a base de petróleo.
Ahora, teniendo en cuenta el cuidado de las ovejas, ¿qué pasa si no se esquilan? Hay casos conocidos de algunas que se perdieron y no fueron esquiladas por años poniendo en riesgo sus vidas. Según expertos, si no se les corta el pelo anualmente, no pueden comer ni moverse bien y lo que es peor, se llenan de moscas por el calor, cuestión que llega a ser mortal por causa de las infecciones.
Si el dinero no fuese lo más importante para la mayoría del mundo y existiese una situación ideal, las ovejas se esquilarían una vez por año no sólo por su bienestar, sino también por el nuestro, porque podríamos vestirnos con lana sin la industria de por medio. Se trataría de un intercambio feliz de convivencia, beneficioso para ambos. Para quienes estamos en contra de la producción desmedida, a costa de la vida animal, esta convivencia podría ser un hecho, que ojalá esté sucediendo en algún lado del planeta. Esperamos prontas noticias.

¡Esteriliza por favor!

Mitos y realidades sobre la esterilización de gatos y perros

Por Andrea Abrego

Al esterilizar a nuestros perros y gatos mejoramos su calidad de vida. Esta sencilla operación conlleva beneficios: previene enfermedades mortales y disminuye la cantidad de animales abandonados en las calles. Por ejemplo, la descendencia generada de una sola perrita puede ser de hasta 67,000 perros en 5 o 6 años, mientras que los de una gatita alcanzan un promedio de 420,000 en 7 años. Todavía existen muchos mitos sobre los supuestos peligros de dicha operación, por eso a continuación hablaremos de estos beneficios y a desmentir los mitos.

La esterilización en las hembras consiste en retirar los óvulos y el útero. Puede durar de 20 a 45 minutos. La recuperación en las hembras tarda cerca de una semana, dependiendo de la edad, aunque entre más joven sea, la recuperación será más rápida. En los machos, se retiran los testículos, la operación dura de 15 a 25 minutos. La recuperación de gatos y perros machos no dura más de una semana. Se puede realizar en ambos a partir de los 2 meses de edad.

Salud y prevención de enfermedades

En las hembras reduce el riesgo de contraer piometra, infección en el útero relacionada con su ciclo sexual. El porcentaje de que las hembras la contraigan es de 80% en perras y 40% en gatas, independiente si han sido cruzadas una o varias veces. El uso de productos para impedir que quede preñada o evitar el celo aumenta el riesgo de contraerla. La probabilidad de que una hembra contraiga cáncer de las glándulas mamarias es tres veces mayor que en una mujer, una de cuatro perras lo contrae. La esterilización reduce la probabilidad de enfermedad en un 5% en perritas esterilizadas antes de su primer celo y, en un 8%las esterilizadas después de su primer celo, mientras que aquellas que no lo están tienen el riesgo de contraer cáncer en un 25%. Asimismo, se reduce el riesgo de aparición de otros tumores en los ovarios y enfermedades de la vesícula biliar.

En los machos evita enfermedades de la próstata como infecciones, quistes, abscesos, inflamaciones y cáncer. También previene tumores testiculares y en la región perineal.

De igual modo, al no tener deseo de cruzarse no adquieren enfermedades de transmisión sexual. Y las hembras no quedarán gestantes por accidente. Además, es mucho más costosa la cría de los cachorros y las operaciones o tratamientos de estas enfermedades que la esterilización; existen campañas muy económicas o gratuitas por todo el país.

La esterilización no aumenta de peso a los animales, pero sí puede causar una disminución en la tasa metabólica, por lo que debemos disminuir la cantidad de alimento y no descuidar la actividad física para que nuestro perro o gato mantenga su peso correcto.

Comportamiento

A pesar de que comúnmente se crea que la esterilización traerá cambios negativos de comportamiento en los perros y gatos, no existe evidencia científica que lo corrobore. No obstante, sí se reducen los comportamientos agresivos de los machos, así como la necesidad de los gatos de marcar su territorio con orina, ligados a la testosterona. Las hembras ya no entran, y no aullarán u orinarán para atraer a los machos, tampoco presentarán irritabilidad o agresividad y, evidentemente, desaparecerá el sangrado menstrual.

Otro mito sin fundamento es la creencia de que las gatas y perras deben tener al menos una camada para un correcto desarrollo emocional, ¡nada más fuera de la realidad! Es una percepción basada en lo que nosotros entendemos por la sexualidad y la procreación humana, los animales procrean por necesidad hormonal, por consiguiente la esterilización no causa problemas en su desarrollo mental o físico.

Aparte de todos los beneficios de la esterilización, a nivel salud o en el comportamiento, ayudamos a que miles y miles de animales no sean sacrificados, maltratados y a que no vivan en pésimas condiciones en las calles. Sabemos que muchas personas que quieren cruzar a sus animales no lo hacen con malas intenciones, pero debemos estar conscientes del enorme impacto que puedan causar nuestras decisiones. El hecho de que nuestro perro o gato sea de raza tampoco es un pretexto para la cruza, el 25% de perros abandonados o en las perreras son de raza. Por lo tanto, lo mejor para todos es estar debidamente informados para que podamos mejorar y salvar la vida de muchos animales que merecen nuestro amor y protección.

Gatito en la Sociedad protectora de animales de Zihuatanejo SPAZ
Gatito en la Sociedad protectora de animales de Zihuatanejo SPAZ

Fuentes consultadas

www.ayudaanimales.org

www.animanaturalis.org

www.aspca.org

 

 

 

 

 

¿Cuál es la mejor alimentación para nuestros hijos?

Por Analhi Aguirre

La alimentación es uno de los temas más complicados en la vida de un bebé: la relación con la comida se vuelve un verdadero problema cuando el o la pediatra nos dice que nuestro hijo/a ya puede comer “de todo y que lo ideal es que coma lo mismo que la familia”. En aquel momento, el pánico aparece porque, si no lo hemos hecho antes, es hora de reflexionar: ¿qué y cómo comemos?

Ser una mamá vegana o papá vegano podría, puede tener –como todo- sus pros y sus contras. Primero existe un gran inconveniente: la incomprensión. ¿Cómo es posible alimentar a nuestros niños sin productos de origen animal? ¿Qué dicen los especialistas? La cuestión que hay que resolver tiene dos astas: la adecuada nutrición y el dogma social. En primer lugar, aunque ya es bien sabido, no está de más decir que una alimentación balanceada, no tiene por qué ser carente de los nutrientes esenciales para los niños. Lo que sucede es que el segundo punto es más preocupante: ¿cómo hacer que nuestra familia – que tiene una filosofía de vida y alimentaria diferente- sea en lo posible aceptada? ¿De qué modo, un niño se incorpora a su medio cuando no come ni huevos ni leche ni carne? Como cualquier distinción que salga de la norma, se trata de costumbres que cuesta aceptar. Finalmente, todo depende de nuestro contexto. Porque si eres una mamá que ha elegido comer sin productos de origen animal, también les das la libertad de opción a tus hijos que nosotros mismos hemos tenido y tenemos. Al fin y al cabo, decidir qué comer es como escoger una religión, carrera o lugar donde vivir. Muchas personas que rechazan un modo alimentario sólo a base de vegetales, después preguntan sobre ciertos hábitos de comida, utilizados para la curación de enfermedades y un estilo de vida mejor.

Pero hay una clave que todavía no nombramos: la palabra, los sentimientos de los niños. Si les hemos enseñado desde su nacimiento que amamos a los animales, ¿cómo podríamos decirles que lo que les llevamos a la mesa son sus amigos no humanos?

Antes se pensaba que un niño o niña no era tan consciente de sus pensamientos y sentires, hoy sabemos que sí, y en la mayoría de los casos, más de lo que imaginamos. El Reino Animal es uno sólo para los niños. Allí están en un mismo plano de amor su perro, la vaca, la gallina, el gato, los peces, la cebra, la jirafa, la rana… ¿Cómo hacemos entonces para convencerlos de que eso es “lo que hay que comer”, por alguna especie de dictamen social que ni siquiera tenemos bien claro?

Tal vez, una de las mejores enseñanzas y, pues, herencia que les dejamos es ayudarlos, acompañarlos a crear su propio juicio y escala de valores. No nos olvidemos que esos seres tan pequeños nos llevan una enorme delantera: su modus operandi tiene que ver más con los instintos que con la razón, y los instintos están hechos con compasión y puro amor para que la alimentación sea siempre un gran motivo de alegría, disfrute y muchas ganas de compartir.