El abrazo de las plantas

Por Analhi Aguirre

Aunque parezca una ilusión, las plantas nos agradecen con un abrazo cada vez que nos ocupamos de ellas. Hay días que no llueve. Y no llueve. Y no llueve. Nos acercamos a la tierra para verle su color seco y sentir esas estrías sin agua. Allí están ellas: nuestra compañía verde, apacible, receptiva, diciéndonos que nos necesitan. Entonces, el milagro ocurre: escuchamos su pedido y le damos esas gotas vitales que dependen de nuestra buena y atenta voluntad. Es en ese momento cuando sentimos esas “gracias” hechas un grito de bienestar. Quizás, es por eso, que Arthur Rimbaud escribió que un día, después del diluvio, una flor le dijo su nombre. Porque sí, las plantas, también nos hablan y nos corresponden. ¿A poco no?

La amabilidad es siempre posible

Porque finalmente, si somos amables con los animales, los seres que conviven día a día en nuestro planeta, probablemente todos nuestros entornos se vuelvan amor. El respeto por el mundo animal es siempre posible. Ponlo en práctica y verás. No es necesario que cambies drásticamente tu manera de vivir. Hablamos de una propuesta lenta, consciente y, más que nada, feliz.

Gracias Mercy for Animals por compartir esta imagen.

La alimentación es un acto de amor

Por Maylida Armas

La  alimentación  es un acto voluntario y consciente con el cual calmamos el hambre y satisfacemos una necesidad vital de nuestro cuerpo. La calidad del alimento que usemos hará la diferencia entre salud y enfermedad.

Debemos estar conscientes que no solo nos nutren las vitaminas y minerales que contengan nuestros alimentos, nos nutren igualmente otros elementos que normalmente no vemos en nuestro plato, como son el agua y el aire puro,  las condiciones en que se produjo el alimento,  las personas que intervinieron para que llegara a tu casa y las manos que lo prepararon para  llevarlo a tu mesa.

Somos lo que comemos, lo que respiramos, lo que hacemos, lo que bebemos, lo que sentimos, lo que decimos y nuestro cuerpo responderá en función de estas variables. Conectar con el cerebro del corazón nos ayudará a sintonizar  más armoniosamente con un estilo de vida natural, incluso dentro de las ciudades y nos inspirará a dar pasos que constituyan un aporte al cuidado de nuestro entorno y al conocimiento de la increíble interdependencia que tenemos con todo y con todos.

Una cucharada de alimento llevada a nuestra boca lleva consigo, la energía de quien lo preparó, el dolor o la alegría de quienes participaron en su procesamiento, la gratitud de quien lo consume. Por ello, es vital observar lo que la naturaleza nos ofrece y encaminarse a buscar los alimentos que tengan menor procesamiento. Eso se logra consumiendo productos locales, ya que en ellos podemos generalmente conocer cómo han sido cultivados o elaborados.

Ya en nuestra casa,  en nuestra familia, será muy fácil poner en cada  plato una dosis de amor, cuidar que esté bien balanceado, bien servido, que tenga muchos colores. Tener una actitud equilibrada durante la preparación, sentir agradecimiento de ese alimento que sale de tus manos, generar un clima armonioso, hacer que cocinar sea una especie de ritual para nutrir la familia con amor.

Y luego, al sentarnos a la mesa, disfrutar los sabores, masticar muchas veces, disminuir el consumo de líquidos para que nuestro estómago trabaje  mejor, tener conciencia de que cada bocado nos está nutriendo. El amor es el factor fundamental para mantenernos sanos y felices.

5 hábitos para purificar tu organismo

Por Maylida Armas

El término “toxina” se utiliza como adjetivo para designar y calificar a todos aquellos elementos o sustancias que resultan nocivos para algún tipo de organismo. Por lo general, se refiere al ser humano, aunque la mayoría suelen ser tan dañinas también para los animales, plantas y cualquier otro ser vivo.

Existen infinitas fuentes de toxinas. Entre ellas resaltan las radiaciones naturales o artificiales, metales pesados, cigarros, drogas, alcohol y, por supuesto, la de los alimentos contaminados por pesticidas, herbicidas u otros elementos. Nuestro propio organismo produce toxinas  en las funciones que desarrolla y crea sus propios sistemas de liberación.

Tenemos un sistema de limpieza  y drenaje de los desechos constituidos por los pulmones, riñones, piel y aparato digestivo, incluyendo el hígado que realiza en este sentido una labor extraordinaria. Este sistema  trabaja constantemente para eliminar los desechos de las funciones de nuestro organismo y los que se producen por agentes externos. Todo forma parte de un proceso complejo y altamente eficiente que nos mantiene saludables.

Al igual como a un vehículo se le hace servicio con  cierta frecuencia, cambiando aceites, filtros, etc.,  nuestro organismo requiere que dediquemos tiempo para deshacerse de la mayor cantidad de tóxicos. Es importante en este aspecto destacar que a mayor cantidad de sustancias tóxicas deba eliminar nuestro sistema, menor el tiempo y energía disponible para llevar a cabo el proceso de prevención y autocuración.

Para que nuestro organismo funcione de manera óptima aprovechando nutrientes y eliminando toxinas, debemos fortalecer algunos hábitos, que se resumen en cuatro aspectos básicos:

1. Alimentación consciente, prefiriendo siempre los alimentos  naturales y vivos, no procesados y de origen local. Mientras mayor sea la calidad de los alimentos y nutrientes que ofrecemos a nuestro organismo, mayor energía se generará para mantenerlo sano y libre de toxinas

2. Agua Pura. Con frecuencia subestimamos la importancia del agua en nuestro día a día, no consumiendo lo suficiente y no cuidando su pureza. El agua viva está llena de minerales necesarios para nuestro óptimo funcionamiento. Por otro lado, somos 70% agua y nuestros sistemas la utilizan en  sus procesos. Debemos estar atentos a consumir el agua lo más pura posible. Es de destacar que no toda el agua de garrafón es lo suficientemente pura y  saludable

3. Actividad física. Necesitamos estar activos, nuestra piel, siendo el órgano más grande  que tenemos,  se encarga de eliminar toxinas por cada poro de su superficie. Teniendo una adecuada actividad física, ayudamos a generar ese proceso a través del sudor. Adicionalmente,  estar activos favorece el funcionamiento de los sistemas circulatorio y respiratorio que a su vez contribuyen significativamente a la eliminación de toxinas

4. Aire puro. Respirar un aire oxigenado es también otro secreto de la buena salud. Se oxigenan las células generando así el mejor funcionamiento de todos los órganos, impulsando los mecanismos antioxidantes, revitalizando, eliminando toxinas. Es, junto con el agua, el principal alimento para un organismo sano.

5. Amor. Somos un todo conformado por una parte física y otra mental unidas por el campo de  las emociones.  Vivir conectado con el amor a la vida es la forma de purificarnos y eliminar emociones, pensamientos o conductas negativas, tales como baja autoestima, resentimiento, ira, culpa, celos, envidia, falta de compasión, apego, deseo, orgullo, entre muchas otras y actitudes negativas como la crítica, los chismes, la queja, etc.

 

 

Adoptar un perro sin hogar: ¿por qué no?

Por Analhi Aguirre

Hay miles de argumentos para convencer a alguien de que adopte un perro de la calle, un ser sintiente que fue abandonado o no asistido como se lo merece. La cuestión es que esta decisión genera conflictos, pues existen preocupaciones mal fundadas. Una de ellas asegura que es más fácil comprar un animal de raza que uno que ha sufrido hambre, maltrato y desamor. Por ejemplo, es normal pensar que la vida que han llevado estos animalitos hace que sea más difícil la adaptación para ellos y la familia acogedora.Y sí, es cierto.

Muchos de estos peludos sufren del conocido “Síndrome de Ansiedad por Separación”, que les provoca una enorme inseguridad y temen ser abandonados nuevamente. A veces, requieren de una enorme paciencia porque en el momento que dejamos la casa, se dedican a romper, ensuciar y comerse todo lo que encuentran, así sean nuestros muebles, libros o la basura. Los veterinarios recomiendan que, hasta que el animal entienda que no volverán a dejarlo, es necesario encerrarlos cuando tenemos que salir. Luego con el tiempo – un lapso que puede durar hasta 6 meses- el perrito o perrita comprende que ese es su hogar y que nadie va a desentenderse de su cuidado. Y claro que es complicado adoptar a un animal que no tiene una historia de alcurnia que responda por él. No obstante, este tipo de síndrome no sólo les sucede a animales sin pedigrí, pelo perfecto, patas fuertes y ojos de película, también lo sufren los perros de cualquier raza y edad. La fantasía del perro perfecto se desmorona.

Ningún animal debe ser rechazado con prejuicios que no son reales. Es verdad que los animales que viven en condiciones muy tristes (un perro callejero puede pasar días sin tomar agua ni probar comida, ni hablar si se enferma o se lastima) está expuesto a una menor higiene y salud, pero existen asociaciones  y personas que se dedican a recuperar y buscarles hogar a estos animalitos. Y si así no fuera y, de casualidad, un animalito se acerca pidiéndonos asilo, ¿podríamos negárselo sólo porque está sucio y enfermo? Al revés, darles un lugar en nuestra familia es establecer una relación de agradecimiento, amor y bienestar. Además, es una bella manera de restablecer el equilibrio tan inestable en este mundo.

Ecoveganismo, comer en armonía

Por Andrea Abrego

El ecoveganismo es la posibilidad de transformar nuestra cultura actual y dogmas sociales que son mayormente reduccionistas, consumistas, contaminantes o elitistas y alinearlos con los valores universales, como el amor, la compasión y la igualdad de derechos, entre otros.

El ecoveganismo también es una filosofía de vida que practica la alteridad en los aspectos políticos, económicos, de salud y bienestar a favor del respeto hacia todas las formas de vida, tratando de dañar lo menos posible.

El ecoveganismo no sólo se enfoca en no consumir productos animales sino que también promueve una alimentación orgánica y local de trato justo.

Pequeñas acciones se convierten en grandes cambios. Los cambios son posibles y lo hemos comprobado con el surgimiento de nuevas formas de pensamiento y de actitudes comprometidas con una vida más saludable tanto para el planeta, como para todos los seres vivos que habitan en él. A diario, leemos, escuchamos, vemos sobre guerras, violencia, muertes, dolor y desesperación, y no podemos negar que la sociedad sufre varios conflictos como la crisis económica, de salud e incluso podemos incluir una crisis espiritual; y sin embargo, hoy día existen diversas ideas, soluciones y tecnologías para transformarlo.

La mayoría de las personas se preguntan que beneficios obtendrían de una “dieta” vegana, podemos preguntarnos ahora: ¿Qué aporto yo hoy con mis acciones para mejorar el medio ambiente?, ¿cómo se beneficia el medio ambiente con mi alimentación?, ¿cómo se beneficia la economía de los agricultores locales con mis hábitos alimenticios?, ¿Estoy pagando el precio justo por mis alimentos?, ¿Qué tan ética es la comida que está en mi plato?, ¿por qué no cuestionamos nuestros hábitos alimenticios actuales?, ¿porqué cuestiono la veracidad de otros tipos de alimentación, tales como el vegetarianismo, la dieta paleo, dieta sin gluten, crudivegana, asumiendo que la mía es la correcta?

Queremos una vida con significado, autenticidad y propósito y en teoría todos nos merecemos una vida con significado y propósito; pero hemos subestimado nuestra forma de producir y consumir alimentos. Es decir, que no estamos conscientes de lo que comemos ni de todo lo que conlleva llevarnos un bocado a la boca. Por dar un ejemplo, tan sólo en Estados Unidos se sacrifican 75 millones de animales al día. Las consecuencias tienen repercusiones en el medio ambiente, la contaminación de los acuíferos, destrucción de los arrecifes, la deforestación de bosques tropicales, la esclavización de la tierra a la monocultura (siembra de tres semillas transgénicas únicamente) que son destinadas para alimento para ganado, combustibles como etanol, para generar el ingrediente principal de toda la comida chatarra en el mundo y sin olvidarnos de la hambruna ya que 40 mil niños mueren de hambre al día.

La solución no la encontraremos preguntándonos quienes son los culpables de todo esto, sino simplemente que yo como individuo:

  • Tome responsabilidad sobre mi huella ambiental a través de mi alimentación.
  • Que sepa que alimentos me hacen bien y cuáles me enferman (curiosamente lo que te hace bien, le hace bien al medio ambiente).
  • Que las opciones alimenticias permitan que también otros tengan que llevarse a la boca.
  • Ser consciente de que todos los seres vivos tienen el mismo derecho que yo para vivir una vida con significado.

Para llevar una vida saludable y ética no es necesario ponernos etiquetas, con simples decisiones y mantenernos informados para crear un criterio. Puedes visitar esta página http://www.lunessincarne.org que es un programa mundial diseñado precisamente para reducir el impacto ambiental a través de tu alimentación.

Aquí tenemos algunas estadísticas:

  • La agricultura utiliza el 70 % del agua potable para producir alimento para el ganado.
  • Cada segundo la industria ganadera deforesta lo equivalente a 6 canchas de futbol americano de bosque tropical.
  • La deforestación provoca que una de cada siete personas no tengan nada para alimentarse. De hecho, 40 mil niños mueren al día por hambre y desnutrición.
  • Se necesitan 15 000 litros de agua para obtener un bistec, mientras que para la producción de un kilo de trigo se necesitan de 1 000 a 2 000 litros de agua.
  • El 51% de la contaminación de los mantos acuíferos se debe a los millones de toneladas de estiércol de ganado producidas diariamente en todo el mundo.
  • La industria alimentaria mundial produce principalmente soya, maíz y trigo transgénicos para alimento del ganado, también produce combustibles como el etanol y fabrica toda la comida chatarra.

“La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos”, dijo alguna vez Aristóteles, al elegir una alimentación orgánica, local y vegana reconocemos lo que tenemos puesto que solo utilizaríamos productos éticos que están al alcance de nuestras manos. Somos los ciclos vitales del planeta lo único que debemos hacer es estar consciente de ello para alinearnos a estos ciclos.

Tres principios de la filosofía de la Cooperativa Ecovegana de Zihuatanejo:

  • Cooperar vs competir
  • Compartir vs usurpar
  • Compasión vs opresión