Ecoveganismo, comer en armonía

Por Andrea Abrego

El ecoveganismo es la posibilidad de transformar nuestra cultura actual y dogmas sociales que son mayormente reduccionistas, consumistas, contaminantes o elitistas y alinearlos con los valores universales, como el amor, la compasión y la igualdad de derechos, entre otros.

El ecoveganismo también es una filosofía de vida que practica la alteridad en los aspectos políticos, económicos, de salud y bienestar a favor del respeto hacia todas las formas de vida, tratando de dañar lo menos posible.

El ecoveganismo no sólo se enfoca en no consumir productos animales sino que también promueve una alimentación orgánica y local de trato justo.

Pequeñas acciones se convierten en grandes cambios. Los cambios son posibles y lo hemos comprobado con el surgimiento de nuevas formas de pensamiento y de actitudes comprometidas con una vida más saludable tanto para el planeta, como para todos los seres vivos que habitan en él. A diario, leemos, escuchamos, vemos sobre guerras, violencia, muertes, dolor y desesperación, y no podemos negar que la sociedad sufre varios conflictos como la crisis económica, de salud e incluso podemos incluir una crisis espiritual; y sin embargo, hoy día existen diversas ideas, soluciones y tecnologías para transformarlo.

La mayoría de las personas se preguntan que beneficios obtendrían de una “dieta” vegana, podemos preguntarnos ahora: ¿Qué aporto yo hoy con mis acciones para mejorar el medio ambiente?, ¿cómo se beneficia el medio ambiente con mi alimentación?, ¿cómo se beneficia la economía de los agricultores locales con mis hábitos alimenticios?, ¿Estoy pagando el precio justo por mis alimentos?, ¿Qué tan ética es la comida que está en mi plato?, ¿por qué no cuestionamos nuestros hábitos alimenticios actuales?, ¿porqué cuestiono la veracidad de otros tipos de alimentación, tales como el vegetarianismo, la dieta paleo, dieta sin gluten, crudivegana, asumiendo que la mía es la correcta?

Queremos una vida con significado, autenticidad y propósito y en teoría todos nos merecemos una vida con significado y propósito; pero hemos subestimado nuestra forma de producir y consumir alimentos. Es decir, que no estamos conscientes de lo que comemos ni de todo lo que conlleva llevarnos un bocado a la boca. Por dar un ejemplo, tan sólo en Estados Unidos se sacrifican 75 millones de animales al día. Las consecuencias tienen repercusiones en el medio ambiente, la contaminación de los acuíferos, destrucción de los arrecifes, la deforestación de bosques tropicales, la esclavización de la tierra a la monocultura (siembra de tres semillas transgénicas únicamente) que son destinadas para alimento para ganado, combustibles como etanol, para generar el ingrediente principal de toda la comida chatarra en el mundo y sin olvidarnos de la hambruna ya que 40 mil niños mueren de hambre al día.

La solución no la encontraremos preguntándonos quienes son los culpables de todo esto, sino simplemente que yo como individuo:

  • Tome responsabilidad sobre mi huella ambiental a través de mi alimentación.
  • Que sepa que alimentos me hacen bien y cuáles me enferman (curiosamente lo que te hace bien, le hace bien al medio ambiente).
  • Que las opciones alimenticias permitan que también otros tengan que llevarse a la boca.
  • Ser consciente de que todos los seres vivos tienen el mismo derecho que yo para vivir una vida con significado.

Para llevar una vida saludable y ética no es necesario ponernos etiquetas, con simples decisiones y mantenernos informados para crear un criterio. Puedes visitar esta página http://www.lunessincarne.org que es un programa mundial diseñado precisamente para reducir el impacto ambiental a través de tu alimentación.

Aquí tenemos algunas estadísticas:

  • La agricultura utiliza el 70 % del agua potable para producir alimento para el ganado.
  • Cada segundo la industria ganadera deforesta lo equivalente a 6 canchas de futbol americano de bosque tropical.
  • La deforestación provoca que una de cada siete personas no tengan nada para alimentarse. De hecho, 40 mil niños mueren al día por hambre y desnutrición.
  • Se necesitan 15 000 litros de agua para obtener un bistec, mientras que para la producción de un kilo de trigo se necesitan de 1 000 a 2 000 litros de agua.
  • El 51% de la contaminación de los mantos acuíferos se debe a los millones de toneladas de estiércol de ganado producidas diariamente en todo el mundo.
  • La industria alimentaria mundial produce principalmente soya, maíz y trigo transgénicos para alimento del ganado, también produce combustibles como el etanol y fabrica toda la comida chatarra.

“La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos”, dijo alguna vez Aristóteles, al elegir una alimentación orgánica, local y vegana reconocemos lo que tenemos puesto que solo utilizaríamos productos éticos que están al alcance de nuestras manos. Somos los ciclos vitales del planeta lo único que debemos hacer es estar consciente de ello para alinearnos a estos ciclos.

Tres principios de la filosofía de la Cooperativa Ecovegana de Zihuatanejo:

  • Cooperar vs competir
  • Compartir vs usurpar
  • Compasión vs opresión

 

 

 

 

 

 

"Me niego a digerir la agonía." —Marguerite Yourcenar

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: